Publicado el 22 Marzo 2019
Por Arvinderjeet Kaur

IMPORTANCIA DE LA ALIMENTACIÓN

Nuestra vida presenta múltiples facetas, como pensamos, como nos comportamos, como nos comunicamos, en qué creemos y hay una faceta que afecta a todas las otras, es el como comemos Para la mayoría de nosotros el comer no es un acto consciente, sino es fruto de experiencias pasadas, del aspecto o del sabor de los alimentos que se nos presentan o de su publicidad, de nuestros caprichos, emociones, apetitos circunstancias e incluso depende de nuestro status social. Realmente deberíamos comer para suplir las necesidades de nuestro cuerpo y por ende de nuestra mente y espíritu. Es sabido el refrán “eres lo que comes” Es de suma importancia en este mundo vertiginoso y exigente en el que vivimos elegir los mejores alimentos y así tener la fuerza, vitalidad y salud que necesitaremos para seguir adelante.

NUTRIENTES Y ALIMENTOS

Los alimentos que consumimos son químicamente complejos y deben transformarse en nuestro sistema digestivo en moléculas más simples, los llamados nutrientes, que serán absorbidos por la sangre y transportados por ella a todas nuestras células y órganos donde podrán proveer de energía, de material constructor y de equilibrio y regulación en todos los procesos vitales.

Los nutrientes esenciales son: los carbohidratos, las proteínas, los lípidos o ácidos grasos, las vitaminas y los minerales. El agua también se considera nutriente ya que forma parte del 63% de nuestro cuerpo. También lo son las enzima, los principios activos (especialmente aquellos de las hierbas y especias que les confieren sus propiedades sustentadoras de la salud) las fibras, mucilagos, pectinas y otros agentes revitalizadores.

La cantidad de nutrientes que tienen los alimentos depende de su naturaleza, su procesamiento, almacenaje y preparación antes de ser consumidos.

La cantidad de nutrientes que necesita cada persona depende de la edad, sexo, tamaño, el nivel de actividad de la persona; así como las circunstancias bajo las cuales se encuentra (estado de estrés, embarazo, lactancia, crecimiento, etc.)

Los carbohidratos

Es la principal y más rápida fuente de energía para todas las funciones corporales, es el alimento del sistema nervioso, especialmente el cerebro o el esfuerzo muscular. Los carbohidratos son necesarios también para digerir, asimilar y metabolizar las proteínas y los lípidos. Dan 4 calorías por gramo cuando son combustionadas en el interior de las células con la ayuda del oxígeno que respiramos.

Están presentes en los almidones (en forma de polisacáridos) que componen los cereales, tubérculos y en menor proporción las legumbres. También en los azúcares (en forma de disacáridos o monosacáridos) que componen las frutas, la miel, la remolacha, la caña de azúcar, el extracto de malta y otros endulzantes.

Se transforman en el cuerpo en azúcares simples como la glucosa, la fructuosa, la galactosa. El consumo en exceso evitará la correcta asimilación de otros nutrientes, producirá obesidad, problemas dentales por las caries y el detrimento en el calcio corporal, desequilibrios en el nivel de azúcar en la sangre que puede conducir a irritabilidad por hipoglicemia o a la diabetes o hiperglicemia. Todo esto puede ocurrir especialmente en dietas ricas en azúcares o harinas refinadas, que son a su vez, bajas en vitaminas, minerales y fibras.

Lípidos o Ácidos Grasos

Son también una fuente de energía pero más concentrada, cuando hacen combustión en las células dan 9 calorías por gramo. Ayudan a la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), protegen y rodean los órganos, ayudan a insular el cuerpo de las temperaturas externas, construyen las arterias, las paredes celulares y los nervios, ayudan a transportar las proteínas, a mantener una actividad glandular normal y la humedad de la piel y otros tejidos Prolongan el proceso de digestión produciendo una sensación de estar satisfecho.

Están presentes en las semillas y sus aceites, en las legumbres, paltas, aceitunas y los productos lácteos. Se digieren en el cuerpo en ácidos grasos (saturados e insaturados), triglicéridos, colesterol y fosfolípidos como la lecitina y la fosfatidilcolina.

En exceso producen obesidad al acumularse en los tejidos adiposos, la digestión se retarda en demasía, provocan desórdenes hepáticos, biliares y renales, acumulación de colesterol en las arterias coronarias o cerebrales consecuentes con los riesgos de cardiopatías o arterioesclerosis.

El colesterol en niveles normales (160 a 220 mg.) es necesario para la salud de los tejidos cerebrales y hepáticos y la formación de hormonas, Vit. B y bilis; Sin embargo, en exceso es muy dañino. Se ha descubierto una relación entre su alto nivel y las grasas saturadas que se encuentran especialmente en la dieta de productos animales (con la excepción del pescado que posee un 5-15 % de ácidos grasos altamente insaturados, los famosos EPA y DHA que de hecho ayudarían a reducir el colesterol sanguíneo). Los aceites vegetales especialmente de semillas que tienen elevado porcentaje de insatisfacción y la lecitina parecen ayudar a mantenerlos en su nivel normal, Lo ideal es consumir solamente un 25 % de las calorías diarias en forma de lípidos.

Proteínas

Son fundamentales en el crecimiento y desarrollo corporal, muscular, sangre, piel, pelo, órganos internos. Ayudan a la formación de hormonas sexuales y metabólicas, a regular la acidez de la sangre y el equilibrio acuoso. Las enzimas son proteínas complejas, capaces de inducir cambios químicos en otras substancias y son la base de toda función vital. Los anticuerpos que nos defienden de las infecciones o de otras sustancias extrañas son también proteínas. Si el organismo no cuenta con carbohidratos o lípidos usará la proteína para generar energía (4 cal. por gramo) y su exceso también puede convertirse en tejido adiposo.

Durante la digestión sus largas moléculas se descomponen en pequeñas unidades llamadas aminoácidos, son los bloques que ocupan nuestras células para sintetizar la proteína que necesitamos en ese momento De los 22 amino ácidos, 8 no pueden sintetizarse en las células a partir de otros 3 nutrientes, se les llama esenciales y deben consumirse en la dieta. Deben también presentarse en una cierta proporción para que así puedan utilizarse óptimamente. De ahí viene el concepto proteína de alto valor biológico, es aquella que contiene aminoácidos esenciales en una proporción parecida a la nuestra

Consumimos mezclas de alimentos que se complementan en sus aminoácidos faltantes es el caso de cereales con semillas, semillas con legumbres, cereales con legumbres o cualquiera de los tres grupos con productos lácteos, los cuales son de por sí una proteína completa. Las proteínas conforman el 17 % del cuerpo.

Vitaminas

Son sustancias imprescindibles para el apropiado crecimiento y mantención de la salud. Están presentes en cantidades variables en los alimentos, el cuerpo no las puede sintetizar excepto algunas y deben provenir de la dieta.

Las enzimas están constituidas por una proteína y coenzima. Esta es en general una vitamina o contiene una vitamina o ha sido construida a partir de una vitamina. Las enzimas son responsables de los procesos de oxidación, crecimiento, metabolismo, reproducción celular, síntesis y digestión. Trabajan siempre a nivel celular y en pequeña cantidad, por lo que una deficiencia no se notará inmediatamente. La célula continuará su función con menos vitamina, más lentamente hasta recuperar su nivel de vitamina o morir. Pueden pasar semanas o meses hasta notar un síntoma y los órganos o tejidos se verán afectados a veces irreversiblemente.

En exceso las vitaminas hidrosolubles se excretan sin mayor problema, pero las liposolubles pueden acumularse en los tejidos adiposos o en el hígado (Vit. A y D, especialmente). Si las consumimos solamente en alimentos nunca llegaremos a excedemos, pero si tomamos dosis altas de retinol (Vit. A) se observarán lesiones hepáticas, hiperglicemia o de Colecalciferol o Ergo calciferol (Vit. D) puede conducir a la calcificación de tejidos (dosis masivas por largo tiempo). Vit. K sólo produce problemas en casos muy específicos.

Minerales

Existen en el cuerpo en combinaciones orgánicas (con moléculas como enzimas, otros nutrientes, ácidos nucleicos) o inorgánicos. Diez y siete de ellos son esenciales para el bienestar físico y mental y forman el 4-5% del peso.

Tejidos y fluidos internos contienen cantidades variadas (huesos, dientes, tejido blando, músculo, sangre, nervios). Mantienen también procesos fisiológicos, el vigor del corazón y el cerebro, los músculos y el sistema nervioso; en esos casos actúan como catalizadores o coenzimas en la transmisión del impulso nervioso, digestión metabolismo, reproducción, reproducción de hormonas y poseen una interpelación importantísima por las vitaminas en su absorción y utilización.

Participan en el equilibrio acuoso la acidez de los fluidos y los tejidos el transporte intercelular de otros nutrientes, la creación de anticuerpos. Todos ellos deben ser suplidos por la dieta y el estrés físico y emocional consume los minerales de manera especial, por lo que deben ser muy considerados.  El calcio, el cloro, el potasio, el sodio, el hierro, el magnesio, el fósforo y el azufre son los macrominerales. Los otros son considerados microminerales u oligoelementos, entre los mas importantes el yodo, zinc, magnesio, cobalto, litio etc.

Texto extraído de:

http://www.tecnologiassagradas.com/ens_vida_nutricion.html

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